Podéis adquirirla a través de cualquier miembro de la Junta de Gobierno. Ya está en la calle. ¡Colabora con tu Hermandad, no te quedes sin ella!
¡Mucha Suerte!
¡Mucha Suerte!
La responsabilidad, obediencia y el cumplimiento del deber están por encima de lo que, muchas veces, apetece hacer o no hacer. Ó mejor dicho, la obligación es antes que la devoción. Este es el caso de nuestra querida amiga, la Hermana Marisol Iglesias García, hasta hace pocas fechas, Superiora de la Congregación de Religiosas Misioneras en la ciudad de Jaén y Consiliaria de nuestra querida Hermandad del Divino Maestro. Sus años como responsable de dicha Congregación no han pasado desapercibidos para nadie y mucho menos para las compañeras de avanzada edad y con evidentes signos de dependencia a las que, mañana, tarde y noche se ha dedicado en alma y cuerpo, sin contraprestación alguna; tan solo por amor, por caridad humana, asintiendo y aplicando coherentemente las enseñanzas del Maestro. Así es y así ha sido, una dedicación que bien merece un pequeño descanso, recompensado transitoriamente, o eso esperamos, con su desplazamiento a la capital de España para cambiar de ocupación, responsabilizándose de la nada fácil tarea de la gestión del Secretariado de Misiones, buque insignia de la Congregación.